Hace años que las películas de espionaje americanas nos
anunciaban que mediante el manejo computarizado de antenas
espaciales, seiba a poder localizar la habitación donde
se escondía una persona (en ese caso el delincuente)
por el solo hecho de que usara su teléfono móvil.
Pero ahora la ficción se volverá realidad cotidiana,
ya que la nueva web Gipsii aplicada a los celulares,
permitirá a los internautas la búsqueda geográfica de
personas, lugares, contenidos y eventos. O dicho de otro
modo, los usuarios podrán rastrear y encontrar a sus
contactos ya sea que estén en la misma calle o en la
otra punta del mundo.
Claro que, dada la inseguridad pública que nos contagia,
el imaginario popular verá de entrada este adelanto como
la posibilidad de que nuestros agentes del orden actúen
más rápidamente contra el delito y puedan atrapar a los
malhechores en sus madrigueras.
Luego de esta frase que parece salida del doblaje fílmico
de un locutor mexicano, caigamos en la realidad real,
gente.
Esta es una tecnología ideal para celosos y celosas,
y terrible para celados y celadas. Es la versión virtual
del “quisiera ser una mosquita para saber donde estás
y qué haces” que hará que estos aparatos se vendan como
pochoclo en el cine.
Why? Muy sencillo. La problemática del humano promedio
está centrada en el uno mismo, y en su ansia constante
por saber si es merecedor dereconocimiento y afecto.
A esto le sumamos su permanente preocupación por su
imagen ante los demás. Esto lo angustia y lo lleva a
mirarse al espejo peor de lo que es y a proyectar esa
desvalorización en su pareja,demandándole que sea el
inflador constante de su autoestima.
De allí, a caer en una dependencia emocional de ese
otro/a hay un tranco de pollo, y por todo esto, las
conclusiones: si la pierdo me muero, si me deja me mato.
Si, son palabras que Otelo ya no tiene un Shakesperare
que se las quite de la boca.
Entonces, queridos hermanos y hermanas, preguntémonos
ahora: ¿ para qué un novio posesivo y desconfiado, o
una esposa persecutoria y paranoica le regalarían a
su sufrida pareja un escarabajo electrónico con GPSsi
no es para estar husmeando cada vez que la sospecha
los carcoma, y se preguntendónde está el supuesto
pecador pisando en flojo? Ya desde hoy no habrá “pata
de lana” que se salve, pues esconderse en el ropero,
ponerse la pantalla del velador de sombrero, decir que
uno es el electricista, dejará de ser una excusa válida
cuando Mr.Cornelio nos descubra con su programa Facebook.
Sí, chicas, si vuestro marido les asegura que se demora
en una reunión imprevista de directorio, y el software
policial de vuestra pantalla lo ubica en los bosques de
Palermo, descubrirán porque dicen que la ciencia destruye
la poesía, o al menos, elimina los versos. En fin, el cura
de mi barrio sigue insistiendo con que Dios todo lo mira,
y tiene razón, pero ahora también, seagregaron los
satélites.
martes, 26 de febrero de 2008
Tecnologías para Otelo & Sra
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